BCE: Vujčić propone más integración para que Europa resista un mundo fragmentado

- Vujčić afirmó que Europa debe mantener la apertura y construir resiliencia, en lugar de retirarse del comercio global.
- El vicepresidente del BCE señaló que los shocks geopolíticos son más frecuentes y que la inflación responde cada vez más a factores de oferta.
- A su juicio, la fragmentación de las normas nacionales frena el potencial europeo y funciona como aranceles internos.
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Boris Vujčić, planteó este 2 de noviembre en Dublín que Europa debe responder a un mundo cada vez más fragmentado con más resiliencia y no con menos apertura. Lo dijo en su discurso ante la conferencia sobre sistema financiero organizada por el Banco Central de Irlanda.
Según Vujčić, la solución no pasa por retroceder frente a la apertura económica, sino por construir las capacidades que permitan sostenerla en el tiempo. Tomó a Irlanda como ejemplo de una economía muy abierta e integrada en los mercados europeos y globales, y por eso especialmente expuesta a cambios en la política comercial de Estados Unidos o en los flujos de capital.
Geopolítica con efectos económicos y financieros
El vicepresidente del BCE sostuvo que los shocks geopolíticos son cada vez más frecuentes y afectan directamente al crecimiento y la inflación. Citó la guerra de Rusia contra Ucrania y el conflicto en Medio Oriente como detonantes de fuertes disrupciones en los mercados de energía. A ello sumó los aranceles, las restricciones a la exportación de tecnologías y materias primas críticas, las sanciones, las amenazas cibernéticas y el mayor gasto en seguridad y defensa.
En ese contexto, indicó que la inflación está más determinada por shocks de oferta. Según su exposición, en los últimos seis años los factores de oferta han sido relevantes en tres grandes episodios: 2020, 2022 y 2026. También advirtió de precios de la energía más volátiles y de mayor incertidumbre sobre el panorama económico.
Vujčić añadió que estos choques pueden transmitirse por canales financieros: presión sobre precios de bonos y acciones, salidas de fondos de inversión y pérdidas en bancos expuestos que podrían endurecer el crédito. Reconoció que el sistema financiero ha absorbido bien cada shock hasta ahora, pero advirtió que los efectos financieros pueden ser no lineales y aparecer de forma abrupta, por lo que la resiliencia pasada no justifica complacencia.
Energía: exposición común, impacto desigual
El vicepresidente argumentó que retirarse del mundo no protege de los shocks, porque un mundo fragmentado implica menos vínculos, pero más concentrados, y por tanto menos diversificación y más riesgo. La energía es, a su juicio, el ejemplo más claro: la UE importa el 57% de su energía y casi todo su petróleo y gas, y antes de 2022 buena parte provenía de Rusia.
Europa respondió ampliando su capacidad de importación de gas natural licuado y reduciendo su dependencia de Rusia. Sin embargo, según Vujčić, la diversificación por sí sola no bastó cuando estallaron las tensiones en Medio Oriente a comienzos de este año, lo que muestra que la exposición es solo una parte del problema y que la capacidad de absorber los golpes es la otra.
Para el sector financiero, dijo, la resiliencia significa sólidos colchones de capital y liquidez, financiamiento diversificado y sistemas de pago y liquidación capaces de resistir amenazas operativas y cibernéticas. En el plano económico general, exige mecanismos más fuertes para compartir riesgos y diversificar cadenas de suministro entre países y mercados.
Como ejemplo del impacto desigual, citó que en 2022 los precios de la electricidad para las empresas subieron mucho más y durante más tiempo en Italia que en España, en parte porque España genera mucha más electricidad con renovables. Destacó dos señales alentadoras: la oferta energética europea es hoy más resiliente que en 2022 y los precios mayoristas de la electricidad son menos sensibles al gas a medida que crece el peso de las fuentes bajas en carbono, incluso desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.
Un mercado único más integrado
Vujčić subrayó que Europa no se beneficia automáticamente de la escala, como sí ocurre con Estados Unidos y China, por lo que debe encontrar su fortaleza en la profundidad de su integración, con una perspectiva verdaderamente europea por encima de la de cada Estado miembro.
Advirtió que hoy la fragmentación impide realizar ese potencial. Las reglas, estándares y procedimientos nacionales divergen con frecuencia y obligan a las empresas a moverse entre varios regímenes legales cuando operan más allá de sus fronteras, diferencias que, según dijo, actúan como aranceles internos.
Por qué importa. Para el lector chileno e hispano, el planteamiento del BCE ayuda a entender cómo una de las mayores economías del mundo busca protegerse de shocks de energía y de comercio, factores que también influyen en los precios y en los mercados globales.